lunes, 2 de abril de 2012

Todas las mañanas iguales, peleando como animales. De la lucha libre y la guerra esa vieja rutina que aterra. Dos corazones dolidos, una vida sin sentido y un triste silencio que crece, esta golpeando la puerta. Juro que nunca jamás quise lastimarte. Siempre que trato de estar, no estoy en ninguna parte. Ocho primaveras en vano, todo es diferente, hay que escribir con la pluma entre dientes, cuchillo en la mano. Y quiero enloquecerme de amor, como esa noche que te vi y no dude en acostarme con vos, mi amor. Puedo gritarle a la luna, que como vos no hay ninguno. Y si alguna noche te veo, veras lo malo y lo bueno. Dicen que el pasado, pisado, yo no me atrevo a pisarlo. Por que las espinas me duelen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario