lunes, 12 de marzo de 2012

Siempre tuve un defecto, no se decir que no y pasadas las cuatro mi cara era un error entrancado como un idiota fui con el moño en la cabeza [...] para poder sobrevivir a la agonía de la noche, a la desdicha de sentirme un mercenario del alcohol y alejarme entre los gritos y los tragos otra vez solo, una perdedora. Salimos de aquella histeria hacia otro lugar, huyendo de los colmillos de la soledad, regalado, ofrecí el sabor de aquellos que en albergues [...] Fue ahi que comprobe que siempre puede haber algo peor, fue así que comprobe que la angustia es prima de la desesperación y que a veces, tal vez, ESTAR SOLO ES MEJOR Y QUE AL CIELO NO SE LLEGA NUNCA DE A DOS.

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